martes, 12 de junio de 2012

LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS

LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS

Nuestros muertos no son cifras. Tampoco son sólo nombres, o fotografías de carné. Nuestros muertos son la encarnación de valores, relaciones, anhelos, posibilidades truncadas  o legadas, según lo que podamos hacer nosotros, al fin y al cabo.

 

La memoria del poder es como la de una máquina. Digo, del poder de la oligarquía mandada o mandante del poder del capital transnacional, mandado o mandante de los medios de comunicación, mandados o mandantes del vaciamento cultural del neoliberalismo.  Responde al sistema de comparar un dato registrado entre la larga lista de la población, con el código que autoriza o niega la posibilidad de su anulación. El dato está sometido a la lógica del racismo de Estado. Se dice comunista, terrorista, joven, estudiante, mujer, negro, etc., para decir “tu vida me importa un huevo”. Despojada, amilanada, inocente, inofensiva, esa vida se hace aceptable para el tratamiento destinado a la “víctima”.

El poder, así mencionado, confunde la memoria con la ideología humanitarista. Muestra la muerte y el dolor incesantemente con fines concretos. Se dedican largas horas y recursos a que nos enteremos de lo que pasa en el mundo, entendido como las tragedias que ocurren en el mundo desarticuladas de sus causas estructurales.  Existen museos, exposiciones fotográficas, expresiones de todo tipo dedicadas a mostrarnos el sufrimiento humano. Y con cada muestra de sufrimiento pretende justificarse luego una nueva guerra, la necesidad urgente del estado de cosas actuales donde el Estado es el único que autorizado a ejercer la fuerza o la violencia, sobre la base de nuestra pérdida de orientación.  Seguridad Democrática, como lucha antiterrorista, parten de una “memoria” de las víctimas como un valor en sí mismo, de las cuales siempre son responsables todas las irracionalidades humanas que dejan sólo un reguero de escombros donde no es posible identificar  motivos, ni consecuencias; donde no se puede hacer nada más que resignarse.

Así, el poder como hegemonía, como  autorización aceptable de la dominación, propone a la “memoria” como una necesidad absurda: “recordar para no repetir”, es una consigna plana que elimina el problema que tenemos en frente: transformar.

La memoria de los pueblos, en cambio, es memoria porque subyace como resistencia a la ideología del poder, así como lo hemos dicho. Y digo de los pueblos trabajadores, indígenas, estudiantes, campesinos, luchadores, defensores, intelectuales que llenan de sentido la vida con la historia, las ciencias, el canto y la poesía, sin determinar su creatividad y conocimiento como una fábrica en venta. La memoria de los pueblos siente cada muerte como lo que es: sustento que abandona, relación entorpecida, resistencia amenazada. Y todo esto porque le importa la vida humana, que es la vida cualificada, política, creativa, posible, que importa cuando está viva porque está viva y por lo que hace para los pueblos viva, y no sólo cuando está al borde de la muerte, cercana a convertirse en pieza de exhibición para la contemplación.


Desde ese punto de vista es muy distinto decir “victima”. El pueblo abandera la memoria, como el relato de sus luchas y sacrificios que da sentido a sus luchas y sacrificios nuevos, con el sustento de los hechos que prueban la existencia de la máquina de despojo y exterminio, la constitución del Estado Colombiano como ente funcional de esa máquina. Rebusca detrás, encima, debajo, junto a los sufrimientos. Hace visible el dolor, claro, pero tanto como a la resistencia y al fuego, porque el dolor es su pan diario, no un lujo de espectáculo, sino la esencia de la condena de su vida como materia de explotación,  subordinación y obediencia. Y con cada demostración de la vida compleja, con sus dolores y luchas, abre el camino de las alternativas: de la solución política y negociada de la guerra, de otra vida económica y política.

Así, revolución, socialismo, poder popular, democracia, participación, reforma agraria, educación pública, etc.,  parten de la memoria de las víctimas, pero no como valor en sí, sino como experiencia enmarcada en la construcción de nuestro país y de nuestro mundo, con todo lo que ello implica. De  ello somos responsables todos, para lo cual se requiere de la clarificación de las responsabilidades involucradas en la ejecución de las políticas de despojo y exterminio.  Causas, motivos y consecuencias importan también a la memoria de los pueblos, como el vínculo que une al pueblo mismo para luchar por la transformación de las condiciones donde se han incubado las tragedias y los dolores.

Los pueblos, como decimos resistencia, comprensión y alternativa frente a la dominación que toma a la guerra como excusa, proponemos la memoria como una necesidad urgente, pero con un lema contundente, efectivo: “movilizar nuestro pensamiento y nuestra acción contra las condiciones actuales que reproducen la barbarie”.

Son tiempos de urgencia en Colombia, sin duda. El gobierno avanza aceleradamente hacia la adecuación del país entero como territorio en venta, gracias a largos años de despojos, desplazamientos y exterminios que han afectado la respuesta desde la memoria del pueblo que somos, pudiendo convivir el país de la Ley de Víctimas con el de las concesiones mineras y la continuidad del paramilitarismo que asegura su proyección. La memoria está en peligro y se requiere de una suma de fuerzas que rebasa, por mucho, el trabajo de los defensores de derechos humanos, o el de los historiadores y académicos. Hoy, como siempre ha sido en los momentos en que se pretende cercenar el legado de luchas que se articulan con los sacrificios y dolores populares, se quiere de la música, de la poesía, de los colores en las paredes y en los cuadros, del ejercicio de compartir y transmitir los relatos que hablan de nosotros y de nuestros muertos como lo que son.

José Antequera Guzmán
H.I.J.O.S. en Bogotá.

sábado, 9 de junio de 2012

Día de las víctimas de crímenes de Estado del Ariari

A 20 Años de Impunidad:  
ANHELOS INFINITOS E IRREVERSIBLES DE PAZ

El pasado 3 de junio se conmemoró en El Castillo, Meta, la 4A masacre de Caño Sibao (Meta), masacre que sucedió el 3 de junio de 1992 y que fue perpetrada por un comando paramilitar en connivencia con la VII Brigada y el Batallón Vargas del Ejército Nacional de Colombia, en el contexto del genocidio político contra la Unión Patriótica.
En dicha  acción criminal cayeron asesinados William Ocampo Castillo y  María Mercedes Méndez, alcalde electo y alcaldesa saliente de El Castillo (Meta) respectivamente, así como  Rosa Peña Rodríguez (tesorera municipal), Ernesto Saralde (asesor agrícola) y Antonio Agudelo (funcionario de la Alcadía).  William y María Mercedes eran líderes del Partido Comunista de Colombia y hacían parte del proyecto político de la Unión Patriótica en la región.


La jornada comenzó en Medellín del Ariari, donde se reivindicó la devolución de la Casa Sindical como símbolo del despojo en la región. En esta Casa quieren instalar un comando policial. Después, se colocó una placa conmemorativa a las víctimas de la violencia en la parroquia de dicho corregimiento.
Una vez en El Castillo, se llevó a cabo una eucaristía y una serie de emotivos actos en el escenario del parque principal del municipio, adornado con una ofrenda floral recolectada en 17 veredas del municipio, que aún recuerdan a su alcaldeza. También hubo lectura de poemas, canciones, bailes y múltiples intervenciones de saludo y solidaridad, con la esperanzadora participación de muchos niños-as y jóvenes de las comunidades del Castillo.


Durante el acto se hizo entrega a la alcaldía municipal de dos peticiones formales: una para nombrar al parque del centro de EL Castillo como "Parque María Mercedes Méndez" en honor a la alcaldesa asesinada,  y otra para institucionalizar el día 3 de Junio como "Día de las víctimas de crímenes de Estado del Ariari".


La memoria de las víctimas de esta masacre, se vivenció con la presencia de una multitud de habitantes del municipio y de campesinos-as  de las veredas, quienes acompañaron en su dolor y dignidad a las hijas de María Mercedes y William.
De entre todas las autoridades institucionales y líderes sociales presentes, destacó el acompañamiento del Representante a la Cámara Iván Cepeda y de la senadora Gloria Inés Ramírez, también estuvieron varios líderes y lideresas del sindicato SINTRAGRIM y FENSUAGRO, así como representantes del capítulo Meta del MOVICE.

jueves, 31 de mayo de 2012

Invitación Tertulia con " Sumangala Damodaran "

Invitación 
Tertulia con " Sumangala Damodaran "


Música, memoria y resistencia. Desde la India, Sumangala Damodaran.
Cantante y compositora, miembro del grupo musical " Parcham " y del grupo teatral "Jana Natya Manch" durante el movimiento de protesta cultural en Delhi.
En sus investigaciones musicales la memoria cumple un papel central, como lo refleja el álbum " Songs of protest " y actualmente trabaja en el proyecto " Insurrections " el cual es una exploración poètico musical entre artistas de la India y Sudáfrica.

Ha colaborado con música para documentales en contra de la guerra. Es cofundadora del grupo de investigación sobre Arte y Cultura Popular del sur Global una Red que busca construir puentes entre India, Africa y América Latina.

Miércoles 6 de junio. 5:30pm en La Redada (Calle 17 # 2-51).
Invitan: Hijos En Bogotá, Centro De Memoria Paz, La Redada y el CES de la UN.

lunes, 28 de mayo de 2012

La solidaridad y la palabra, son nuestras cartas. MARIA MERCEDES MENDEZ

A 20 Años de Impunidad:
ANHELOS INFINITOS E IRREVERSIBLES DE PAZ

El 3 de junio de 2012 se cumplen 20 años de la IV Masacre de Caño Sibao en donde asesinaron a María Mercedes Méndez de García, alcaldesa de El Castillo Meta por la Unión Patriótica para el período 1990-1992, a William Ocampo, alcalde electo por la Unión Patriótica para el periódo 1992-1994 quien no alcanzó a ejercer, a Rosa Peña, Tesorera de la Alcaldía por la Unión Patriótica, Pedro Agudelo, conductor de la alcaldía y Ernesto Zaralde quien hacia parte de la UMATA.


Los campesinos y campesinas del Alto Ariari organizados en la Mesa Ambiental y de Participación Comunitaria han decidido declarar los días 3 de junio como el Día de las Víctimas de Crímenes de Estado del Alto Ariari y en el marco de este hacer memoria en especial de las 5 personas asesinadas en la IV Masacre de Caño Sibao - Meta.

Como un acto de memoria y dignificación solicitaran que el parque municipal de El Castillo sea declarado con el nombre de PARQUE DE LA MEMORIA MARÍA MERCEDES MÉNDEZ DE GARCIA.

María Mercedes Méndez "Supiste vivir para dar vida digna"

María Mercedes Méndez 
" Supiste vivir para dar vida digna "
     

Homenaje a María Mercedes Méndez de García. María nació el 30 de Noviembre de 1948 en Garzón Huila, escogió su vocación para ser maestra terminando sus estudios como tal en el Colegio La presentación de Manizales, luego ingresó al Convento donde vistió los hábitos durante tres (3) años.
Su único y gran amor fue JOSÉ RODRIGO GARCÍA, con quien llegó al Llano para empezar a construir caminos y luego traer al mundo sus cuatro hijas.Su opción por las personas menos favorecidas era total y no fue difícil su decisión por servirles desde el naciente Partido U.P. del cual hizo parte en el Meta, en la trayectoria de su vida pública ocupó numerosos cargos, uno de ellos Alcaldesa de Castillo - Meta.
A ROSA PEÑA, amiga de María Mercedes, madre y compañera de la Unión Patriótica, Tesorera.
María Mercedes Méndez, líder agraria y comunal en el Meta. Alcaldesa del municipio de El Castillo, Meta, por la Unión Patriótica para el periodo 1990-1992. Fue asesinada en la Masacre de Caño Sibao el 3 de junio de 1992. Esta fue la IV masacre que se cometía en el lugar Caño Sibao, donde no solamente murió María Mercedes sino cuatro personas más (William Ocampo, Alcalde electo, Rosa Peña, Tesorera, Ernesto Zaralde, Coordinador de la UMATA y Pedro Agudelo, Conductor), esta masacre se da en el marco del genocidio político contra la UP y el PCC.

domingo, 27 de mayo de 2012

Invitación 20 años Masacre de Caño Sibao

Invitación: 20 años, Masacre de 
Caño Sibao-Meta: 
ANHELOS INFINITOS E IRREVERSIBLES DE PAZ 

El 3 de junio de 2012 se cumplen 20 años de la IV Masacre de Caño Sibao en donde asesinaron a María Mercedes Méndez de García, alcaldesa de El Castillo Meta por la Unión Patriótica para el período 1990-1992, a William Ocampo, alcalde electo por la Unión Patriótica para el periódo 1992-1994 quien no alcanzó a ejercer, a Rosa Peña, Tesorera de la Alcaldía por la Unión Patriótica, Pedro Agudelo, conductor de la alcaldía y Ernesto Zaralde quien hacia parte de la UMATA.


Los campesinos y campesinas del Alto Ariari organizados en la Mesa Ambiental y de Participación Comunitaria han decidido declarar el día 3 de junio como el Día de las Víctimas de Crímenes de Estado del Alto Ariari y en el marco de éste hacer memoria en especial de las 5 personas asesinadas en la IV Masacre de Caño Sibao - Meta.

Como un acto de memoria y dignificación solicitarán que el parque municipal de El Castillo sea declarado con el nombre de PARQUE DE LA MEMORIA MARÍA MERCEDES MÉNDEZ DE GARCÍA.

INSCRIPCIONES hasta el 1 de junio
Villavicencio
Contacto: 314 227 39 56
Bogotá
Contacto: 282 22 60, 311 270 00 33


APOYAN: Misión Claretiana de Medellin del Ariari, H.I.J.O.S. en Bogotá, Comisión de Justicia y Paz, H.I.J.O.S. Meta, MOVICE Meta, REINICIAR.  


jueves, 3 de mayo de 2012

Nuestra memoria se construye desde y con el 1° de mayo

 
Nuestra memoria se construye desde y con el 1° de mayo

Cuando pensamos y repensamos -como jóvenes- apuestas políticas que determinen a futuro posibles transformaciones sociales desde y con la realidad, encontramos que la memoria o por lo menos el espíritu consciente de esta palabra, atraviesa nuestros corazones, para darnos a entender por ejemplo que procesos reivindicativos y de resistencia cómo el 1° de mayo –Día internacional de los trabajadores y trabajadoras- hacen parte de una lucha que es vigente y necesaria en un país donde la tercerización laboral, o la “cultura” del rebusque, resultan ser la única posibilidad de supervivencia, o tal vez el último paso para que la imaginación con dignidad, tenga que jugar con lo incomprensible,  a tal punto de que el hambre ignore el tiempo, y el espacio no tenga dimensión, donde un pan y un “agua e panela”-sí el día fue productivo- sea un motivo de felicidad.    

Detengámonos aquí, para reflexionar, por lo menos un segundo en otro significado común de la marcha del 1° de mayo.  Es cierto, que este día pasa desapercibido año a año para muchas personas que desde la tranquilidad de un día festivo, fabrican otras agendas, porque simplemente no se tiene conciencia de la importancia de que su exigencia podría mejorar las condiciones de otros-muchos, o porque es tal el sentido de conciencia que precisamente no existe identidad con los requerimientos que se alzan frente al cielo.  Sin embargo, en relación con ellos, hoy no es la discusión, porque cuando nos dispusimos a marchar este día y celebrarlo con amor, lo asumimos levantándonos inflados por el deseo de encontrarnos con amig@s, familia, compañeros de trabajo o personas que tal vez no conozcamos, pero que cuando vemos su sonrisa comprendemos que comparten nuestra historia.  En esto crecimos, en esto creemos y por esto queremos rescatar el sentir de este día. 

¿Pero de quién queremos rescatar la marcha?, ¿nos fue arrebatada?, la respuesta es sí.  O  es que acaso tú que caminaste –por lo menos en Bogotá- ¿no sentiste que estabas a punto de ser condenado por algo que no sabes y que peor aún nunca sabrás?, caminar por la carrera séptima, era algo de esta naturaleza, no existían garantías, y es cierto, si una visión contundente de ello es la presencia del Esmad –cuerpo represivo y brutal- para el cual la normatividad se circunscribe a medidas propias de la edad media –y no lo digo porque estuvieran montados sobre caballos gigantes, lo cual es una visión real de que el terror esta en las calles-,  simplemente recordemos a Nicolás Neira quien perdió su vida hace 7 años cuando el Esmad lo asesinó, y precisamente hoy su padre Yuri Neira, lucha y resistencia frente a la impunidad que nuevamente se ha coronado como la reina.  Este año nuevamente resultaron heridas varias personas y otras tantas agredidas sin importar que estuvieran ejerciendo de manera legítima su derecho a la libertad de prensa y documentando posibles violaciones a los derechos humanos.

Es necesario decir, que la institucionalidad en Bogotá debe hablarnos con la verdad y con hechos, sí su deseo es diferenciarse de otras formas políticas desde el lenguaje y con la llamada política del amor, o la tan sonada “Bogotá humana”, o ni hablar de la campaña “¿armar o amar?”, porque si es así, esto debe ser eficaz, a tal punto que pueda  transformar los factores que generan la percepción y tolerancia de la violencia “anti-marcha”, que parece estar adherida y protegida por cascos, capuchas, escudos y demás formas que representan los miedos propios que salen a flote cada vez que exigimos cambios y  transformaciones necesarias de manera pacífica y argumentada. 

Estamos convencidos de que nuestra memoria se construye desde y con el 1° de mayo, y por esto lo vamos a rescatar.   ¿Que propones para el 2013?

Nicolás Escandón Henao