viernes, 24 de agosto de 2012

Juicio a Alvaro Uribe

POR VERDAD Y JUSTICIA, CONTRA EL OLVIDO Y EL SILENCIO, JUICIO A URIBE ¡¡¡
"La impunidad no puede seguir siendo la reina"


Ayúdanos a completar la lista de delitos y crímenes de este genocida:

Mas de 500 sindicalistas asesinados durante el gobierno de Uribe, mas de 4 millones de desplazados, infiltración del paramilitarismo en la Casa de Nariño, el DAS, INCODER, Dirección Nacional de Estupefacientes, mas de 1800 falsos positivos, la cifra de desaparecidos supera las de la dictadura Argentina.
- Los congresistas uribistas actualmente encarcelados cumplen condena por favorecer o pertenecer a grupos narcoparamilitares.
- Nombro a Jorge Noguera director de campaña en 2002 como director del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad), después de salvarse de su primera detención, Uribe lo nombró cónsul en Milán. Actualmente paga condena en la cárcel por concierto para delinquir por vínculos paramilitares y permitir que la institución fuera puesta al servicio de los narcoparamilitares ya con pruebas recopiladas por la fiscalía general, este delito en otros países es considerado como traición a la patria.
31 periodistas que han denunciado lo anterior fueron asesinados bajo el gobierno de Uribe. Otros han tenido que exiliarse.
- Nombró embajador en Chile al homicida exgobernador de Sucre, Salvador Arana, siendo acusado de matar al alcalde del Tito Díaz que unos días antes de ser asesinado había pedido protección a Uribe de manera publica por amenazas.
- Uribe tuvo a César Villegas como su delegado cuando fue director de la Aerocivil. El fue sentenciado a 5 años de prisión por nexos con el Cartel de Cali y asesinado para callar su testimonio.
- En 1997 la DEA decomiso en California un cargamento de 50 toneladas de permanganato de potasio, principal químico precursor para la fabricación de cocaína pertenecientes a Juan Moreno Villa, jefe de campaña de Uribe.
- Una conocida lavadora de narcodolares apodada "La Gata "(actualmente en la cárcel), financió campaña presidencial de Uribe y este tuvo que reconocerlo.
- El senador Mario Uribe primo de Alvaro acusado formalmente de narcoparamilitar.
- Oscar Naranjo director de la Policía Nacional, nombrado por Uribe, siendo hermano de Juan David Naranjo Trujillo un conocido narcotraficante quien fue detenido en Alemania tras intentar negociar 35 kilos de droga con agentes encubiertos.
- Su actual asesor presidencial José Obdulio Gaviria, es primo de Pablo Escobar Gaviria y miembro de una familia narcotraficante. Sus hermanos, Luis Mario Gaviria y Jorge Fernando Gaviria, que fueron funcionarios de la Agencia Presidencial Acción Social, estuvieron presos en Miami en 1983 por llevar droga.
- Documento del Archivo Federal de Seguridad de EEUU de 1991 donde Alvaro Uribe aparece en el número 82 referenciado como hombre del cartel de Medellín y amigo de Pablo Escobar, quien aparece en el número 79. Publicado hasta 2004 por la Universidad George Washington.
- En el libro "Los Jinetes de la Cocaína" escrito en 1987 se explica el origen del narcotrafico en Colombia y las familias que le dieron origen, en esta página pueden ver que Alvaro Uribe Sierra, padre de ALVARO URIBE VELEZ era un reconocido NARCOTRAFICANTE PEDIDO EN EXTRADICION POR LOS EE.UU y asociado al clan Ochoa.
- Foto en la que aparece Santiago Uribe Vélez, hermano de Alvaro Uribe, con Fabio Ochoa Vásquez, conocido capo del Cartel de Medellín. La foto es de 1985, cuando ya los Ochoa eran buscados por sus actividades mafiosas.
http://www.polodemocratico.net/IMG/jpg/d...

- Luis Camilo Osorio, exfiscal general de la nación, nombrado por Uribe está implicado con pruebas por colaborar con narcotraficantes y paramilitares, Uribe lo salvó mandándolo de embajador en México. Sin embargo cada día se destapan mas irregularidades de su gestión.
- El grupo paramilitar “Los doce apóstoles” habría tenido sede en la hacienda “La Carolina”, en el departamento de Antioquia, cuya propiedad comparten los hermanos Uribe Vélez. El hermano del Presidente fue interrogado por la fiscalía en 1997 respecto a delitos de secuestro, extorsión y asesinato cometidos por “Los doce apóstoles” entre 1993 y 1994. El grupo paramilitar fue acusado de asesinar 50 personas, y de haber cometido una masacre de la cual fueron hallados los cuerpos de cuatro personas y otras dos permanecen desaparecidas. Por este caso existe una demanda en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
- Tres parientes del Presidente colombiano, entre ellos dos primos hermanos, lideraron una banda paramilitar conocida como “Los Erre”, señalada de haber asesinado a medio centenar de personas en varios municipios del departamento de Antioquia. Estos familiares fueron condenados en primera instancia y estuvieron presos cerca de un año, hasta que un juez de apelaciones los puso en libertad y archivó el caso por considerar “que no había pruebas suficientes contra los acusados”. Los parientes del presidente son Carlos Alberto Vélez Ochoa, Juan Diego Vélez Ochoa y Mario Vélez Ochoa, (también son familiares del clan de los capos Ochoa).
- Videos de 2001 publicados hace poco en los cuales aparece Uribe reunido y estrechando manos con varios lideres narcoparamilitares que le ayudaron en su primera campaña presidencial http://es.youtube.com/watch?v=j1BdZmHhUx... http://es.youtube.com/watch?v=8oM-SIhcV9...
http://es.youtube.com/watch?v=FmXoOdKbKI...

En 1984, según palabras de la hermana del Ministro Rodrigo Lara Bonilla, gran perseguidor del narcotráfico y asesinado por los narcos, contó que su hermano había incautado un helicóptero que pertenecía a los Uribe, nada menos que en la finca Tranquilandia, gran laboratorio de cocaina propiedad de Pablo Escobar.
Uribe, después de prometer las tierras de Carimagua a desplazados en el 2004, les quitó en el 2008 la posibilidad de recuperar sus tierras a mas de 800 familias de desplazados por sus amigos narcoparamilitares asesinos, al darselas a sus 4 amigos palmicultores que son empresas NETAMENTE PARAMILITARES.

lunes, 13 de agosto de 2012

" Jaime Garzón " 13 DE AGOSTO: DIA NACIONAL DE LA ESPERANZA.

13 DE AGOSTO: DIA NACIONAL DE LA ESPERANZA.

Un 13 de agosto de cualquier año en Colombia,  jóvenes, estudiantes, indignados, colegas de todos los mundos,  repudian la vil pretensión de asesinar la risa, la inteligencia.

Se convocan en presencia o de corazón en el nombre de Jaime Garzón Forero, como siempre. Aunque pasen los tiempos y sus palabras se absorban en las nuevas luchas que le seguirán reivindicando,  o amenace el olvido que habrá que enfrentarse con coherencia y muchas marcas en el tiempo y en el espacio.
Sobran los motivos con cara de embolador, de empleada de servicio doméstico, de celador, de estudiante combativo o de cadáver ultraderechista.  Cada personaje de Jaime es un tipo de verdad oculta, segregada tras el muro de la hipocresía que subyace a lo mágico de las contradicciones macondianas. Y él mismo, un ejemplo de desparpajo frente a la vida como el que se necesita para nunca sentirla perdida.

 
 
Y es que Jaime Garzón continúa dando lora, por sí y por los pocos o los muchos que se ven recordarle el 13 de agosto y a lo largo de cada calendario desde que nos lo sembraron unos asesinos que creyeron que lo mataban, en 1999.  Empezando por su hermana, que se preocupa por mantenerle desmitificado y querido como el mejor ser humano, para que no se pierda en la realidad donde nadó, ni como cómic ni como una cifra más de los asesinados en Colombia. También están los jóvenes que le reivindican, desde el Ejército Garzonista de Liberación Clown, los que impulsan centros culturales como la ReDada, los periodistas, los defensores de derechos humanos, y los H.I.J.O.S. que le llaman padre y madre a él y a todos los inteligentes, risueños,  luchadores,  asesinados o desaparecidos que abundan en el país.


Buscando un compromiso que impulse esa convocatoria, la Ley 1491 de 2011 decretó que el 13 de agosto debía quedar en el calendario oficial como un Día Nacional de la Esperanza. Dice la Ley que el Gobierno está autorizado, (si quiere, porque no dice que esté obligado) a recopilar, seleccionar y publicar la vida y obra de Jaime Garzón. También le solicita al mismo que construya un busto de Jaime dentro del campus de la Universidad Nacional. Sin embargo, en su primer año de vigencia es poco lo cumplido. De cualquier modo,  el 13 de agosto, tiene ya la marca de la risa y de la  denuncia de la impunidad. Desde el viernes 11 de este año se realizan actividades que incluyen murales, pedaleadas, recuperación del monumento de la Av. Cra. 40 con calle 24d, apropiación de la escultura de Heriberto de la Calle frente a la Gobernación de Cundinamarca y una programación radial dirigida por Marisol Garzón en www.contagioradio.com

El próximo año seguirá la deuda vigente y se verán de nuevo a los pocos o a los muchos que le salen al paso al olvido y al silencio. Siempre será así con quienes nos han legado una perspectiva transformadora de la vida.
José Antequera Guzmán
H.I.J.O.S. (Hijas e Hijos por la identidad y la justicia contra el olvido y el silencio) 



miércoles, 8 de agosto de 2012

PEDALEADA GARZONISTA


PEDALEADA GARZONISTA
“Por la memoria y la esperanza, JAIME GARZON 13 años de impunidad“

Domingo 12 de Agosto de 2012
Lugar de encuentro Corferias puerta principal del Arco.
Hora: 9 am


Recorrido en bicicleta, conmemoración del asesinato de Jaime Garzón, lleva tu ofrenda (flores, semillas, frutas, etc)  para dejarlos en uno de los monumentos por donde pasara la pedaleada, luego saldremos hacia el parque Nacional donde haremos una mandala en su nombre.
El recorrido termina en el Centro cultural La Redada (Calle 17 no.2-51), donde habrá un conversatorio y proyección de videos en su memoria.
Exigimos que el criminal José Miguel Narváez sea recluido en cárcel de máxima seguridad por estar vinculado como determinador en los crímenes del periodista y humorista Jaime Garzón y del senador electo por la Unión Patriótica y periodista Manuel Cepeda Vargas.

Convocan: La Redada, H.I.J.O.S. en Bogotá y Ejercito Garzonista de Liberación Clown


domingo, 22 de julio de 2012

Caravana Humanitaria en solidaridad con las comunidades indígenas del Cauca.


GUARDIA, GUARDIA. FUERZA, FUERZA…

Hay motivos suficientes para que la situación actual en el Cauca se haya convertido en tema principal de la agenda de los medios de comunicación. La decisión de las comunidades indígenas y su Guardia, comenzando por desmantelar los símbolos de la presencia del ejército y de la guerrilla en territorios colectivos,  representa un hecho histórico frente a la dinámica de la guerra y del racismo de Estado como parte de su origen y desarrollo.

Integrantes de H.I.J.O.S. acompañamos la Caravana Humanitaria que llegó a Toribío el sábado 21 de julio, para contar lo que vimos y sentimos.

Con los ojos atrasados. La marca fundamental de lo que se está diciendo en los medios de comunicación sobre la situación actual en el Cauca, es la pretensión de superioridad de los supuestos civilizados frente a los indios. “Atraso”, y “abandono del Estado” son los elementos que se resaltan para explicar lo que está ocurriendo. Con contadas excepciones se impone siempre la idea de que los indios no saben lo que hacen, y que sus acciones deben ser interpretadas como reacciones animales frente a una guerra que parece más importante que su supervivencia, porque están por encima las “razones de Estado”, o los “intereses fundamentales para la seguridad y la economía del país”.

Desde ahí es que las lágrimas del Sargento Rodrigo García merecen el homenaje del Presidente en la instalación del Congreso de la República, mientras que las de las de las madres de Luis Fabían Queitia- asesinado en Caldono el 18 de Julio- y las de los 32 heridos en las refriegas de la torre Berlín,  se las deban tragar los indios solos, como si fueran el costo necesario del supuesto restablecimiento de la seguridad en la zona.
De acuerdo con las noticias que escuchamos, lo que importan son las decisiones del ejército y de la guerrilla, no las del movimiento indígena. La infiltración de las Farc es la causante principal del problema, según se afirma recurrentemente, y el país entero le debe gratitud al ejército por no haber ejercido el “derecho” a la legítima defensa usando los fusiles contra los bastones de mando. 

Con los ojos de los pueblos.  Montados en la Caravana Humanitaria que salió de Santander de Quilichao el 21 de julio hacia Toribío, pudimos asumir la mirada de los pueblos, que no tiene nada de atraso.

La primera impresión fue simplemente indignante. Recorriendo las calles de Toribío se ven las ruinas de los acontecimientos vivos; lo que queda de las trincheras del ejército, esos costales verde esmeralda, cubriendo como una invasión de maleza  las esquinas de varias casas también destruidas, es desconcertante. En pleno pueblo, a no más de dos cuadras de la calle principal que conduce a la plaza, una base de la policía que parece una colmena de miedo, y varias cámaras a nuestro arribo que salen de todas partes sobre los cuellos de los soldados super-equipados con fusiles que muchos de los periodistas y dizque expertos en conflicto, sólo conocen por videojuegos. 
Al llegar a la plaza principal de Toribío, decenas de intervenciones que afirmaron la solidaridad, la indignación y la admiración. Pero sobre todo, las verdades que no se quieren decir, como siempre. Viejos luchadores por la paz que conocen el país de cabo a rabo agradecen al movimiento indígena por demostrarle a Colombia que la paz es una alternativa que ha de lucharse desde la organización social. Les pidieron con respeto que les dijeran cómo aportar a lo que se viene gestando, exigieron al ejército y a la guerrilla, sin los odios fáciles de quienes atizan la guerra, que respetaran la autonomía indígena, el DIH y los tratados internacionales, donde se obliga al respeto a los civiles, a no convertir en dianas las casas de los pobladores, a la consulta previa para acordar los términos de la presencia de armas en los territorios de propiedad colectiva. Y estuvieron las mujeres, ofreciéndose a ir por los niños reclutados para sacarlos de la guerra, y los jóvenes diciendo que la lucha de los indígenas es la de los estudiantes, así como la de los hijos y las hijas de las millones de personas convertidas en objeto de despojo y exterminio por sus ideas, sus acciones o sus modos de vida.
Pero entre todas, claramente se escuchó con atención la voz de Feliciano Valencia, líder del CRIC. Sin un ápice de mirada de odio o lastimera, dijo varias de las cosas que deben saber quienes piensan que la decisión de las comunidades y de la Guardia Indígena es inaceptable.

“No estamos dispuestos a seguir mirando cómo nos matan. La Acin, el CRIC, los cabildos, no están dispuestos a recoger muertos” (…) “Hemos decidido expulsar a los soldados que han ocupado las viviendas de la gente. Las han sacado corriendo para ellos instalarse dentro de las viviendas a combatir con el otro grupo armado” (…) “Estas acciones de control territorial se adelantan contra miembros de la fuerza pública, que se quedaron a vivir y a construir infraestructura militar dentro de los territorios. Estas acciones de resistencia están dirigidas contra miembros de la guerrilla de las Farc, que han levantado campamentos, combaten en medio de la población civil y utilizan como escudos humanos a la población. Estas acciones van también contra infraestructura que desarmonice el territorio, ya sean económicas, políticas o jurídicas”. (…) “Porque ésta gran apuesta tiene que terminar en que Toribío, el Norte del Cauca y el Cauca, sea declarado territorios ancestrales de Paz, de vida, de confraternidad, de convivencia pacífica bajo el control civil, de las autoridades y la guardia indígena”.

(…)“No se atropelló en ningún momento al soldado, allá en el alto de la torre Berlín. Fuimos provocados por los miembros de la fuerza pública allá arriba. La gente subió. Les hablé a los miembros el ejército que estaban allí, Iniciamos contacto con los altos mandos para que de manera voluntaria retiraran a la fuerza pública. Ellos lo hicieron. La mayoría de los 70 que estaban ahí, se retiraron. Solamente cinco se quedaron con un Sargento a la cabeza. El Sargento dijo, “yo no voy a salir, si quieren sacarme, cárgueme”. La guardia indígena lo cargó. Los cinco escoltas accionaron, le apuntaron a la gente que estaba allí, a la humanidad de la gente. La gente se asustó, y en un instinto de protección reaccionó tirándoles tierra a los soldados que estaban apuntando las armas contra la población civil. Uno de los soldados sacó una granada, la desactivó. El sargento le gritó, “no cometa esa locura”, volvió y la aseguró, y la gente fue sacando al Sargento, la Guardia lo fue sacando. Desafortunadamente allí, una persona inescrupulosa, que no sabemos quién, sacó una foto, y la puso a circular como si la guardia indígena y la gente estuviera agrediendo al soldado. Si eso hubiera pasado, nosotros hubiéramos tomado cartas en el asunto, porque no es directriz de las autoridades indígenas atropellar a nadie” (…)  “Esmad y ejército nacional utilizó papas bombas cargadas con metralla, y los 32 heridos que tenemos presentan esquirlas con esas papas bomba. Lástima, esto no pasa por los medios de comunicación”. 
  
Con indignación y admiración.
Con todo, la última parte del recorrido estuvo llena de verdades y de lecciones que sólo pueden ser omitidas con muy poco de humanidad. La Caravana fue a “ver como un pueblo digno, atropellado, es capaz de impartir justicia contra cualquier actor armado”, encontrándose con una “Asamblea para corregir”, en la que las autoridades condenaron a cuatro que fueron retenidos como integrantes de la guerrilla. 30 latigazos para los mayores y 10 para los menores de edad fue la condena, pero con una entrega a las familias que se comprometieron por acta a corregir a los sancionados, bajo la vigilancia de los cabildos. La quema de las armas, en el centro de un círculo custodiado por la guardia indígena, fue vista por los hombres, mujeres, niños y niñas  indígenas, con los ojos que les permite un largo proceso de autoformación de donde surge la certeza propia de su legitimidad para confrontar la guerra, para impartir justicia, para reclamar sus derechos sobre sur territorios.

Es absurdo, entonces, que se siga transmitiendo la situación en el Cauca con esa mirada estrecha, racista, equivocada como siempre en la ruta para alcanzar la paz. No es nada útil el eco desde los medios que repudia la violencia, pero que termina por enlazarse de manera perversa con el racismo que ha justificado durante largos siglos el proceso de despojo y exterminio contra los pueblos en Colombia.
Regresar a Santander de Quilichao, viendo tanques de guerra sobre la carretera, como si fueran Guayacanes de la muerte en tierra sin dueño ni dignidad, es como estirar un vínculo de conocidos entre quienes se entienden. Igual  podemos decir nosotros, agrupados por la misma dinámica de guerra y muerte que hoy marca el crecimiento de los niños y niñas del Cauca. Pero regresamos profundamente admirados, porque se siente muy distinta esa marca, la de la experiencia de la violencia que compartimos millones de colombianos y colombianas,  cuando una comunidad organizada y formada nos demuestra esa forma de asumir el derecho propio y el destino de una alternativa distinta a la de la militarización. Por eso no es la guerra la que nos sorprende, sinceramente. Sino la incapacidad para valorar y respetar esta lucha, y así permitirnos a nosotros, a toda la sociedad colombiana, llenarnos de la inspiración y la esperanza que contienen. 

Delegación de H.I.J.O.S. en Bogotá a Caravana Humanitaria en solidaridad con las comunidades indígenas del Cauca.

viernes, 6 de julio de 2012

Rechazamos las amenazas contra defensores de derechos humanos y usted?


Comunicado público.
H.I.J.O.S. Colombia
Rechazo a las amenazas contra defensores de derechos humanos en Colombia.

Iván Cepeda, Gloria Cuartas, Piedad Córdoba, Soraya Gutiérrez, Diego Martínez, Jeison Paba, Ayda Quilcue, Juan Díaz Chamorro, Franklin Castañeda, José Humberto Torres, Yessika Hoyos, Pedro Geney y Lilia Solano, son algunos de los más destacados defensores de derechos humanos en Colombia. Por su labor en la defensa de los derechos de las víctimas y la lucha por la paz, han recibido una reciente amenaza del 4 de julio de 2012, en la que se les declara objetivo militar por parte de un autodenominado “Ejército Antirrestitución de Tierras”.
El gobierno afirma desconocer la existencia de un grupo paramilitar con ese nombre. De hecho, el gobierno desconoce la existencia de grupos paramilitares. Sin embargo, pueden contarse cerca de 66 líderes reclamantes de tierras asesinados y siete desaparecidos desde 2005, cuando comenzó la ficción del fin del paramilitarismo.
También son más de ocho millones las hectáreas de tierras despojadas en Colombia[1], según los informes del propio Estado, que parece desconocer el Presidente Santos. Y son nulas aún las tierras restituidas, en contra de la ficción que aún quiere imponerse en el país y ante la comunidad internacional sobre el avance efectivo en la garantía de los derechos de las víctimas.
No obstante, las amenazas son reales; sus efectos son reales. Y es real, sobre todo, la impunidad que sustenta en Colombia el actual estado de amenaza generalizado frente a la búsqueda de verdad, justicia, reparación y solución política del conflicto. Sobre la base de esa impunidad que alcanza el 98% en lo que se refiere a los crímenes de Estado, sólo aparece como responsable de los asesinatos y las amenazas, la eufemísticamente llamada “mano negra”.
Entonces. Sin responsables, sin restitución, sin verdad, sin justicia. Aquí lo único que avanza es la locomotora del cinismo.

H.I.J.O.S. Colombia

[1]  "Unidades agrícolas familiares, tenencia y abandono forzado de tierras en Colombia", Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional, PPTP, INDEPAZ ediciones, 2010.
 
 H.I.J.O.S  Colombia rechaza las amenazas contra defensores de derechos humanos y usted? rotemos el comunicado para rechazar también la indiferencia!

martes, 12 de junio de 2012

LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS

LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS

Nuestros muertos no son cifras. Tampoco son sólo nombres, o fotografías de carné. Nuestros muertos son la encarnación de valores, relaciones, anhelos, posibilidades truncadas  o legadas, según lo que podamos hacer nosotros, al fin y al cabo.

 

La memoria del poder es como la de una máquina. Digo, del poder de la oligarquía mandada o mandante del poder del capital transnacional, mandado o mandante de los medios de comunicación, mandados o mandantes del vaciamento cultural del neoliberalismo.  Responde al sistema de comparar un dato registrado entre la larga lista de la población, con el código que autoriza o niega la posibilidad de su anulación. El dato está sometido a la lógica del racismo de Estado. Se dice comunista, terrorista, joven, estudiante, mujer, negro, etc., para decir “tu vida me importa un huevo”. Despojada, amilanada, inocente, inofensiva, esa vida se hace aceptable para el tratamiento destinado a la “víctima”.

El poder, así mencionado, confunde la memoria con la ideología humanitarista. Muestra la muerte y el dolor incesantemente con fines concretos. Se dedican largas horas y recursos a que nos enteremos de lo que pasa en el mundo, entendido como las tragedias que ocurren en el mundo desarticuladas de sus causas estructurales.  Existen museos, exposiciones fotográficas, expresiones de todo tipo dedicadas a mostrarnos el sufrimiento humano. Y con cada muestra de sufrimiento pretende justificarse luego una nueva guerra, la necesidad urgente del estado de cosas actuales donde el Estado es el único que autorizado a ejercer la fuerza o la violencia, sobre la base de nuestra pérdida de orientación.  Seguridad Democrática, como lucha antiterrorista, parten de una “memoria” de las víctimas como un valor en sí mismo, de las cuales siempre son responsables todas las irracionalidades humanas que dejan sólo un reguero de escombros donde no es posible identificar  motivos, ni consecuencias; donde no se puede hacer nada más que resignarse.

Así, el poder como hegemonía, como  autorización aceptable de la dominación, propone a la “memoria” como una necesidad absurda: “recordar para no repetir”, es una consigna plana que elimina el problema que tenemos en frente: transformar.

La memoria de los pueblos, en cambio, es memoria porque subyace como resistencia a la ideología del poder, así como lo hemos dicho. Y digo de los pueblos trabajadores, indígenas, estudiantes, campesinos, luchadores, defensores, intelectuales que llenan de sentido la vida con la historia, las ciencias, el canto y la poesía, sin determinar su creatividad y conocimiento como una fábrica en venta. La memoria de los pueblos siente cada muerte como lo que es: sustento que abandona, relación entorpecida, resistencia amenazada. Y todo esto porque le importa la vida humana, que es la vida cualificada, política, creativa, posible, que importa cuando está viva porque está viva y por lo que hace para los pueblos viva, y no sólo cuando está al borde de la muerte, cercana a convertirse en pieza de exhibición para la contemplación.


Desde ese punto de vista es muy distinto decir “victima”. El pueblo abandera la memoria, como el relato de sus luchas y sacrificios que da sentido a sus luchas y sacrificios nuevos, con el sustento de los hechos que prueban la existencia de la máquina de despojo y exterminio, la constitución del Estado Colombiano como ente funcional de esa máquina. Rebusca detrás, encima, debajo, junto a los sufrimientos. Hace visible el dolor, claro, pero tanto como a la resistencia y al fuego, porque el dolor es su pan diario, no un lujo de espectáculo, sino la esencia de la condena de su vida como materia de explotación,  subordinación y obediencia. Y con cada demostración de la vida compleja, con sus dolores y luchas, abre el camino de las alternativas: de la solución política y negociada de la guerra, de otra vida económica y política.

Así, revolución, socialismo, poder popular, democracia, participación, reforma agraria, educación pública, etc.,  parten de la memoria de las víctimas, pero no como valor en sí, sino como experiencia enmarcada en la construcción de nuestro país y de nuestro mundo, con todo lo que ello implica. De  ello somos responsables todos, para lo cual se requiere de la clarificación de las responsabilidades involucradas en la ejecución de las políticas de despojo y exterminio.  Causas, motivos y consecuencias importan también a la memoria de los pueblos, como el vínculo que une al pueblo mismo para luchar por la transformación de las condiciones donde se han incubado las tragedias y los dolores.

Los pueblos, como decimos resistencia, comprensión y alternativa frente a la dominación que toma a la guerra como excusa, proponemos la memoria como una necesidad urgente, pero con un lema contundente, efectivo: “movilizar nuestro pensamiento y nuestra acción contra las condiciones actuales que reproducen la barbarie”.

Son tiempos de urgencia en Colombia, sin duda. El gobierno avanza aceleradamente hacia la adecuación del país entero como territorio en venta, gracias a largos años de despojos, desplazamientos y exterminios que han afectado la respuesta desde la memoria del pueblo que somos, pudiendo convivir el país de la Ley de Víctimas con el de las concesiones mineras y la continuidad del paramilitarismo que asegura su proyección. La memoria está en peligro y se requiere de una suma de fuerzas que rebasa, por mucho, el trabajo de los defensores de derechos humanos, o el de los historiadores y académicos. Hoy, como siempre ha sido en los momentos en que se pretende cercenar el legado de luchas que se articulan con los sacrificios y dolores populares, se quiere de la música, de la poesía, de los colores en las paredes y en los cuadros, del ejercicio de compartir y transmitir los relatos que hablan de nosotros y de nuestros muertos como lo que son.

José Antequera Guzmán
H.I.J.O.S. en Bogotá.

sábado, 9 de junio de 2012

Día de las víctimas de crímenes de Estado del Ariari

A 20 Años de Impunidad:  
ANHELOS INFINITOS E IRREVERSIBLES DE PAZ

El pasado 3 de junio se conmemoró en El Castillo, Meta, la 4A masacre de Caño Sibao (Meta), masacre que sucedió el 3 de junio de 1992 y que fue perpetrada por un comando paramilitar en connivencia con la VII Brigada y el Batallón Vargas del Ejército Nacional de Colombia, en el contexto del genocidio político contra la Unión Patriótica.
En dicha  acción criminal cayeron asesinados William Ocampo Castillo y  María Mercedes Méndez, alcalde electo y alcaldesa saliente de El Castillo (Meta) respectivamente, así como  Rosa Peña Rodríguez (tesorera municipal), Ernesto Saralde (asesor agrícola) y Antonio Agudelo (funcionario de la Alcadía).  William y María Mercedes eran líderes del Partido Comunista de Colombia y hacían parte del proyecto político de la Unión Patriótica en la región.


La jornada comenzó en Medellín del Ariari, donde se reivindicó la devolución de la Casa Sindical como símbolo del despojo en la región. En esta Casa quieren instalar un comando policial. Después, se colocó una placa conmemorativa a las víctimas de la violencia en la parroquia de dicho corregimiento.
Una vez en El Castillo, se llevó a cabo una eucaristía y una serie de emotivos actos en el escenario del parque principal del municipio, adornado con una ofrenda floral recolectada en 17 veredas del municipio, que aún recuerdan a su alcaldeza. También hubo lectura de poemas, canciones, bailes y múltiples intervenciones de saludo y solidaridad, con la esperanzadora participación de muchos niños-as y jóvenes de las comunidades del Castillo.


Durante el acto se hizo entrega a la alcaldía municipal de dos peticiones formales: una para nombrar al parque del centro de EL Castillo como "Parque María Mercedes Méndez" en honor a la alcaldesa asesinada,  y otra para institucionalizar el día 3 de Junio como "Día de las víctimas de crímenes de Estado del Ariari".


La memoria de las víctimas de esta masacre, se vivenció con la presencia de una multitud de habitantes del municipio y de campesinos-as  de las veredas, quienes acompañaron en su dolor y dignidad a las hijas de María Mercedes y William.
De entre todas las autoridades institucionales y líderes sociales presentes, destacó el acompañamiento del Representante a la Cámara Iván Cepeda y de la senadora Gloria Inés Ramírez, también estuvieron varios líderes y lideresas del sindicato SINTRAGRIM y FENSUAGRO, así como representantes del capítulo Meta del MOVICE.