domingo, 12 de mayo de 2013

Encuentro Nacional de Reparación Colectiva al Movimiento Sindical

Encuentro Nacional de Reparación Colectiva al Movimiento Sindical, el evento de los trabajadores se realizó los días 8 y 9 de mayo en Paipa, Boyacá. Al evento asistieron la Confederación General de Trabajadores (CGT), la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y la Federación Colombiana de Educadores (Fecode), para discutir las propuestas de la reparación integral en un espacio promovido por el Ministerio de Trabajo y la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas.

H.I.J.O.S. se solidariza, acompaña y expresa:

Nacimos en un país en conflicto social armado agobiado por la inequidad, la injusticia y la represión social y política. Vivimos en carne propia la persecución a nuestros padres y madres en su lucha incesante por construir un país más justo. Somos hijos e hijas por la identidad de los pueblos latinoamericanos, hijas e hijos  por la justicia social, luchamos contra el olvido y el silencio y hoy saludamos este evento con el orgullo de ser también hijas e hijos de las luchas sindicales.
Saludamos a los representantes de la central unitaria de trabajadores CUT, a los representantes  de la confederación general de trabajo, de la confederación de trabajadores de Colombia y a los familiares de las compañeras y compañeros asesinados, perseguidos y desaparecidos en esta lucha por la vida digna y el trabajo digno. Saludamos a las organizaciones de derechos humanos que siempre han estado acompañándonos en esta difícil tarea de hacer realidad lo escrito en nuestra constitución. 

Igualmente saludamos a los miembros de la Unidad Administrativa Especial para la atención y reparación integral a las víctimas, celebramos que se realice este tipo de encuentros, pues tenemos claro que un plan de reparación colectiva para el sindicalismo solo podrá salir teniendo en cuenta las propuestas de las organizaciones sociales, populares y de defensa de los derechos humanos.
Nos sentimos muy contentos de poder realizar este significativo homenaje, pues de ustedes trabajadores y trabajadoras sindicalizados, aprendimos la importancia de recibir un pago digno por nuestro trabajo, también aprendimos que tenemos derecho a salud, a la educación y a la vivienda, y que es el Estado el que debe garantizar y satisfacer estas necesidades.  Son ustedes, padres y madres, quienes han protagonizado estas luchas en contra de un sistema económico y político que profundiza cada vez más las inequidades sociales.

Luchas con dignidad que nos enseñaron, y que hoy están presentes en la memoria de todos los compañeros y compañeras sindicalistas que nos acompañan en este acto. Fueron ustedes los que nos enseñaron el significado de la huelga, un mitin. Muchos de nosotros y nosotras desde niños estuvimos allí. Conocimos los bazares con los campesinos desplazados por los paramilitares, y también gritamos en las marchas del 1 de Mayo. Armamos las barricadas en el Paro cívico Nacional del 83 exigiendo servicios públicos. Pegamos papeletas con engrudo en las primeras elecciones populares, defendimos los recursos naturales y mineros como sintiéndolos nuestros y defendiéndolos porque estos recursos pertenecen a TODOS los colombianos. Lloramos a su lado uno a uno los dirigentes asesinados, pues eran nuestros padres y madres.  Salimos a las calles a gritar “No Pasarán”, con nuestro sueño entero por “El que Murió Peleando”; en casa celebramos cada convención colectiva firmada, cada aumento salarial, con ustedes aprendimos que la solidaridad es la ternura de los pueblos.  Y por esas enseñanzas hoy somos conscientes que los cambios de las condiciones laborales en el país a los que nos enfrentamos como generación obedecen al exterminio de trabajadores y trabajadoras sindicalizados. No hacen parte de realidades diferentes, de universos que no se tocan.

Con el homicidio de los casi 3.000 sindicalistas, como si la dignidad y la esperanza pudieran ser borradas a punta de bala, muerte, sangre y miedo, que continúan en la impunidad, se ve también reflejada la misma impunidad que se impone sobre los derechos de trabajadores y trabajadoras, con jornadas laborales extendidas, bajos salarios, despidos masivos, venta del Seguro Social, eliminación de prestaciones sociales, flexibilización laboral  (trabajos malos y mal pagos), reformas pensiónales, cierre de hospitales, venta de las empresas del Estado, privatización de los servicios públicos. Hemos pasado del contrato indefinido a la venta de minutos.  
Ustedes compañeros y compañeras sindicalistas, a pesar de todo, no se han quedado quietos y nos siguen enseñando que nuestra respuesta no puede ser la pasividad y mucho menos la indiferencia. Que nuestra respuesta debe ser el movimiento, la organización de los trabajadores y trabajadoras, tan necesaria para la recuperación del trabajo como fuerza creadora, tan necesaria para la apertura y el fortalecimiento de los sindicatos.  


Por esto y por mucho más es importante agradecerles y hacer miles de homenajes, porque ustedes siguen creyendo y enseñándonos que podemos luchar por un trabajo digno, por una sociedad más justa. Y ese es precisamente el significado de estas pequeñas placas que con amor hemos construido. Estas placas representan un homenaje por su resistencia y persistencia en construir un mundo mejor, pero además un compromiso ante ustedes por nuestros padres y madres, teniendo siempre presente que continuaremos nuestras demandas por verdad, por justicia, por reparación integral y sobre todo por construir nuevos procesos sociales para alcanzar ese horizonte de paz tan esperado por todos y todas.

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